El futuro no existe

Esta es una versión remixada de una columna que escribí el año pasado para Punto a Punto (revista de negocios de Córdoba). La idea del refrito surge por tres razones:

1) En el papel no hay espacio para el debate, y al tratarse de un tema medular de la industria digital fundamentalmente, sería jugoso intercambiar opiniones a partir de aquí.

2) Porque es justamente en esta época del año, donde vemos un aluvión de gurúes hablando de tendencias y prediciendo magicamente el futuro (en realidad son muy pocos los que hablan, la mayoría son repetidores a coro, en el mejor de los casos, o maestros del copy-paste).

3) Hace pocos dias leimos una noticia donde el Director General de Nokia (nada menos que el nro. 1 de la industria mobile del mundo) reconocía que su Cia había sido lenta para adaptarse a los cambios de la industria, es decir no había tenido la suficiente flexibilidad.

Bien vale entonces reflexionar sobre la dinámica de las variables que rigen la vida moderna, y por ende también la vida de los negocios dentro de esta era).

Durante el 2010 fuí invitado a disertar en el Congreso de Marketing organizado por la Universidad Blas Pascal (UBP) sobre el mundo digital bajo una consigna apasionante: “el marketing del futuro”.  Fue así que reflexionando sobre el futuro de esta industria, llegué a algunas conclusiones que me gustaría compartir.

Cuando forjaba mi primeros pasos como profesional promediando los años 90, bajo la doble condición de emprendedor y empresario, los conceptos de Gary Hamel y su libro fundamental de estrategia Compitiendo por el Futuro marcaron mis  inicios. Dogmas como “competir por los mercados del mañana es la mejor manera de ganar mercados” regían nuestras mentes inquietas por predecir lo que vendría y prepararnos para ello. El futuro era previsible, era tangible, podíamos imaginarlo, darle forma concreta y pelear por él. ¡Era sólido!

El advenimiento de nuevos tiempos donde los cambios se aceleran a un ritmo vertiginoso nos lleva a la conclusión de que ese viejo paradigma basado en un futuro previsible se acabó. Este modelo ya no es productivo para pensar nuestra industria, parte de un fenómeno mucho más amplio de cambio de paradigma cultural. Hoy todo fluye. Los sólidos se derriten. La era que Zygmunt Bauman identifica y rotula con genial precisión como “modernidad líquida” está entre nosotros. El futuro no existe. Es decir,  no existe más como algo que podamos imaginar, algo que podamos prever y a lo que podamos dirigir nuestros esfuerzos, planes y estrategias en pos de alcanzarlo bien posicionados. Ya no hay tiempo para el futuro. ¡El futuro es hoy!

¿Y qué implica que el futuro no exista como tal? Apostado en el presente, el futuro es algo que podemos respirar todos los días. Ya no está más delante de nosotros, ya no nos llama desde su posición de avanzada y nos invita a visitarlo. No existe un punto al que dirigirnos, el estado de cosas cambia de continuo.  La historia, la cultura y los mercados ya no existen como proyección sino como rediseños constantes de elementos de un presente que bulle, hiperactivo.

Es así que este nuevo paradigma nos exige de una capacidad fundamental para movernos en el escenario del presente: la hiperflexibilidad. Hiperflexibilidad para adaptarnos constamente a escenarios cambiantes, para redefinir nuestras estrategias, planes de marketing y hasta la estructura de nuestras organizaciones. Y exige también, y de manera fundamental, una capacidad de lectura de escenarios, de nuestras industrias, locales, regionales o globales, y de procesamiento de información y toma de decisiones impensada algunos pocos años atrás.

Tremendo desafío, ¿no? Así como en las décadas de los ochenta y los noventa se impusieron las companías que tuvieron la capacidad de predecir los mercados del mañana, esta nueva era será de aquellas organizaciones que estén preparadas para adaptarse más rápida y económicamente a los cambios que este universo líquido nos propone. ¿Nokia habrá reaccionado a tiempo o ya será tarde?

¿Se puede hablar verdaderamente de tendencias en este contexto? ¿O en realidad los que hablan de tendencias hablan de lo que ya está, con forma sólida y concreta, entre nosotros?

En el primer fragmento de la siguiente entrevista Zygmunt Bauman explica la teoría de su obra fundamental “La Modernidad Líquida”. De cualquier modo bien vale verlo todo y escuchar sus valiosos conceptos y reflexiones, que excede largamente el tema central de este post.

  1. Luis Bocchi dice:

    Me atrapo la entrevista a Bauman, es admirable la precisión y simpleza con la que describe la modernidad liquida, también es un poco angustiante su pesimismo y su vision poco alentadora sobre el futuro.

  2. David Acevedo dice:

    Había leído sobre posmodernidad y por supuesto globalización y alcance a sacar algunas reflexiones. Pero creo que después de escuchar la entrevista a Bauman voy a tener que replantearme algunas cosas…
    Muy buena iniciativa Mario… espero continúen los post… abrazo

  3. Fernando Arocena dice:

    El futuro existe y se construye día por día. Lo construyen los tipos que hacen y -en mayor medida- los que tienen capacidad de visualizarlo y hacerlo.

    Respeto y coincido con la parte de tu artículo que habla de la necesidad de hiperflexibilidad. El estado “beta” permanente, la experimentación como una actitud y una política de vida y laburo me encantan.

    Pero creo que eso se puede compatibilizar muy bien con la idea de “Compitiendo por el futuro” de Prahalad y Hammel, a la que le encuentro vigencia total. Podés pelear por una tajada del mercado actual (y de hecho todos lo hacemos en nuestros negocios actuales todos los días) pero también podés destinar tiempo y energía para escribir las reglas de tu propio mercado, uno donde como un océano azul, no tiene tajadas ni límites trazados todavía.

  4. Mario dice:

    Fer es muy buena y sólida tu defensa de la teoría de Hammel y Prahalad. Yo también soy un fan de su esencia, pero creo que la idea de liquidez (y con ella la necesidad de la hiperflexibilidad como cualidad indispensable) no confronta al 100% con ese postulado fundamental de finales del siglo pasado. Creo que el link entre ambas miradas radica en la actual necesidad de no echarse a dormir sobre los planes sino estar listos para cambiar en cualquier momento, de la manera mas ágil y barata posible. Tal cual lo reconoce el DG de Nokia días atrás.

  5. Luis Bocchi dice:

    pienso que la clave es entender, que la supuesta liquidez en la que estamos inmersos, no tiene que ser excusa para la no planificación, o la planificación tibia, sino todo lo contrario,… debería ser mas compleja, ya no hay que trazar un solo camino, la planificación debería ser mas “abstracta”, y también mas conservadora, en el sentido de no poner todos los huevos en la misma canasta, Google sabe mucho de esto, y no le tiene miedo al fracaso, va para adelante… prueba, fracasa, triunfa, se adapta, creo que hace rato entendió que el futuro “no existe”

  6. César dice:

    Muy buena la nota Mario, si vale la analogía, los novelas de tv, guionandose no más de 1 semana por adelantado, observando al televidente, consumidor (rating). Creo que puede valer como ejemplo, aunque sea muy traido de los pelos, lo mio.
    El ir cambiando y tener la flexibilidad para hacer. Política y capacidad de la empresa.
    Ese límite de tendencia futura con ya procesos estandarizados al no quedar ya claro, creo que predisponen a cualquier organización que quiera sobrevivir de tener la capacidad de retransformarse. Aunque deberíamos definir en que consiste esa capacidad. Dinero? Nokia lo tiene pero giro tarde. Como siempre la parte cualitativa el activo más importante.
    Nada nuevo he dicho, pero me gusto tu post y quise comentarlo.
    Un abrazo

  7. Julio Carri dice:

    Desde mi punto de vista la imprevisibilidad es absolutamente inherente a la esencia del futuro, al libre albedrío humano y a las múltiples variables que puede presentar la conductas y el comportamiento de individuos, grupos, masas y hasta de la naturaleza en sí misma.

    Pretender que una persona o grupo de personas tiene capacidad de incidir en el futuro es engañarse, sobreestimar las propias capacidades, con todos los riesgos que ello implica.

    Creo que la futurología en el comportamiento humano y social es una indebida aplicación analógica de algunas leyes de la física, aunque también el mundo de la física nos llena de sorpresas ¿verdad?.

    Me parece, por lo tanto, maravilloso el valor que expone Mario: la flexibilidad, la capacidad de reacción, los reflejos; cualidades que desde el principio de los tiempos han sido factores de fundamental importancia en la selección natural, y que muchas veces notamos ausentes en las grandes estructuras, pues su propia dimensión les impide reaccionar a tiempo frente a situaciones inesperadas; y por eso han tendido a aferrarse a conceptos de que es posible prever el futuro… y peor aún, construirlo.

    No quiero decir con esto que no sea posible hacer planes, proyectar, emprender, pero en la ejecución de esos planes, proyecciones y emprendimientos debemos estar atentos a los cambios que se producen a nuestro alrededor, y estar preparados y dispuestos para reaccionar frente a esos hechos inesperados.

    Algo así como lo que me decías, Mario, de la mentalidad con que se debe encarar el escalamiento del Aconcagua.

    Perdón, me pasé de largo…

  8. Pepe dice:

    Hace muchos años, posiblemente unos quince, conversaba con un ingeniero en sistemas. Yo me había empezado a dedicar a estudiar el fenómeno de internet, desde mi orilla, la del derecho. Había hecho un estudio serio, que todavía sigue siendo libro de texto en la Facultad de Derecho de la UNC.

    Veía a este joven y talentoso ingeniero trabajar en sus desarrollos, tan esforzado, tan profesional, tan estudioso, y le dije: – Tu futuro está en internet, dedicate a eso, ahí vas a explotar. El me respondió: – Cuando sepa bien para qué puedo usar internet, me dedicaré a ella. Por ahora no.

    Los dos acertamos con el tiempo. Mi amigo llegó a ser un empresario líder … a partir de sus aciertos, su éxito, en el uso de la web.

    No fue la flexibilidad Mario, fue el talento, el conocimiento, la intuición. Sólo pocos experimentan en realidad en sentido trascendente, siempre se trata de grandes talentos y enormes estudiosos, suficientemente metódicos (rígidos) para lograr dar pasos a partir de la experimentación.

    Hay muchos que improvisan, pero como decía Gloria Guerrero, que Stanley Clarke haga de goma el bajo en un tema idiota, no significa que sea un genio, sino que es un idiota.

    Ayer, hoy y mañana, al mundo lo cambia el talento de unos pocos. En ese contexto, algunos son actores principales, la gran mayoría partenaires, y no creo que la sensibilidad, la intuición y el dominio de los temas, en la conjunción adecuada, hagan a alguien “flexible”. Lo hacen talentoso o líder. Como a ese querido amigo, que hace quince años, me dijo que para dedicarse a internet, tenía que aprender. Y aprendió.

    • Mario dice:

      Gracias Pepe por tu generoso comentario. Aquella pregunta tuya y mi respuesta de entonces se habían borrado de mi memoria. Como un viejo libro al que el paso del tiempo lo cubre de polvo. Tu comentario ha sido un soplo que ha volado la tierra y dejado nuevamente al descubierto las vivencias de aquellos años, que sin dudas nos marcaron a fuego. Y a su vez, respecto a mi análisis de este post del futuro como “materia de estudio”, me ha hecho reflexionar de que pocas veces analizamos el presente como la concreción de un “futuro pasado”, de las variables que jugaron a su favor y las que conspiraron en su contra, y menos aun son las veces que usamos ese análisis como el insumo principal para la construccion del “futuro futuro”.

  9. Javier dice:

    Coincido con muchos y con las diferentes posturas que se defienden y argumentan pero para mi El futuro NO EXISTE. Otra cosa es que se puede pensar, moldear e idealizar sobre él, pero Futuro hay que construirlo y desandarlo. Está en estado insipiente y por lo tanto NO EXISTE. Está Ahí y recién mañana podremos ver lo que pasó y como fue ese futuro que en ese momento paradógicamente ya es PASADO, y coincido con Mario que la alternativa para repensar y revisarestos temas para avanzar y seguir construyendo el futuro que no existe. Después influirán cientos de factores, endogénos y exógenos. También los humores testiculares de los diferentes involucrados con quienes interactuemos o entremos en relacionamientos. No obstante ello, tomo una frase de Nicholas Murray Butler, Premio Nobel de la Paz que nos permite comprender algunos aspectos de esta temática. “Hay tres grupos de personas: los que hacen que las cosas pasen; los que miran las cosas que pasan y los que se preguntan qué pasó.” Dependiendo en cual de los tres grupos te sientas es que podrás hacer mas amigable al futuro. Excelente la calidad de los aportes de cada uno. Saludos. JR

  10. Mario dice:

    Gracias Javier por tu valioso aporte también. Si bien es cierto que conceptualmente el futuro es algo que aun no tiene presencia y por lo tanto no existe; años atrás, aun en esa “no existencia” y en ese estar supeditado a innumerables factores/actores que lo protagonizarian, era mas proyectable, previsible, imaginable, y apto para planificaciones/estructuras/recursos mas rígidos. Hoy eso es imposible! Vuelvo al caso de Nokia. Hoy aun es el nro 1 de la industria mobile y sin embargo ya esta perdido. Lo reconoce publicamente su CEO y sale a buscar una desesperada alianza con Microsoft para no deambular rumbo a la nada sin mas remedio en los próximos años. Toda una señal de los nuevos tiempos.

  11. Julio Carri dice:

    Me parece que estamos hablando de cosas que no necesariamente se excluyen una con la otra.
    Creo que el concepto de futuro líquido se podría describir tambien como un presente líquido que transforma el futuro en algo más incierto que nunca.
    Pero ello no significa que de ahora en más debamos sentarnos a ver cómo se mueven las olas esperando la mejor oportunidad para dar un buen salto.
    El éxito requiere de los conceptos que los distintos opinantes han expuesto, pero sumar a ellos la flexibilidad y la capacidad de reacción, parece ser algo que no deberíamos dejar de tener en cuenta.
    En otras palabras: Actuemos nuestros sueños con los ojos abiertos a lo que pasa a nuestro alrededor, para hacerlos posibles. Esto no es mío, es robado de una cita de T.E. Lawrence en The Seven Pillars of Wisdom:
    “All men dream: but not equally. Those who dream by night in the dusty recesses of their minds wake in the day to find that it was vanity: but the dreamers of the day are dangerous men, for they may act their dream with open eyes, to make it possible.”

  12. Walter Brizuela dice:

    Vi este post tuyo en lo de Nokia y me metí en él como buen Ex-Cora. Interesantes tu visión, la de Bauman y la de quienes postearon.
    Quisiera aportar algunas cuestiones para reflexionar.
    Suponiendo que el futuro es líquido, a mí me parece que el desafío humano en los negocios es que habrá que aprender a nadar los cuatro estilos clásicos, perrito o de costado. En pileta, en ríos o en mares.
    En otro orden, analizando la historia de la evolución, progreso y desarrollo humano productivo, estos son acompañados por un cambio de comportamiento o paradigma cada 50 años a nivel global. Más un reacomodamiento cada década a nivel local/países. No se debe tomar exacto el año sino la década.
    En 1900 apareció el sistema productivo Fordiano y el sistema educativo Prusiano.
    En 1950 apareció el sistema de servicios y un reacomodamiento del sistema educativo agregando carreras de servicios.
    En 2000 apareció el sistema tech y una nueva adaptación del educativo en orden a lo tech.
    Todo inclusivo, conviven los tres ejes evolutivos hoy y si nos vamos para atrás en el tiempo también pero aburriré.
    Y así, desde mi análisis negociológico, va creándose futuro década tras década, generación tras generación.
    En síntesis, mi visión es que habrá creación de futuro sin perder esencia. El hombre modifica los negocios sin perderla. No hay diferencias esenciales entre las señales de humo y el celular en telecomunicaciones, entre las carretas y el camión en transporte y entre las palomas mensajeras y el mail en el correo por ejemplo.
    Cambiaran las formas pero no el fondo, me parece.

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